Manchas corporales

Manchas corporales

Los lentigos solares suelen aparecer después de los 30 o 40 años. Se trata de manchas ovaladas o redondas, de diferentes tonalidades de marrón, uniformes y que se localizan en la cara, en el escote, en los brazos o en el dorso de las manos.

Son mayores que las pecas/efélidas y no desaparecen en invierno. Los lentigos solares no son cancerosos ni tienen riesgo de producir un cáncer de piel, pero nos dicen que la exposición solar ha sido excesiva.

La mejor forma de prevención es el uso de protectores solares y controlar la exposición al sol y una vez ya han aparecido se pueden eliminar de forma rápida e indolora con la aplicación de la luz pulsada intensa (IPL).

Preguntas frecuentes

Cada polvo o emisión de luz, se percibe como una leve picada o pellizco. Aunque se tolera bien, se puede aplicar anestesia en crema para minimizar la sensación. ¿Cómo es el proceso de recuperación? Puede aparecer algún enrojecimiento ligero o hinchazón local en la zona de tratamiento que desaparece rápidamente de forma que la incorporación a las actividades de la vida diaria es inmediata. Es importante limitar la exposición al sol antes y después del tratamiento (es necesario utilizar un FP50+ al menos unas 2-3 semanas después del procedimiento).

Los resultados son visibles en la primera sesión. La luminosidad se percibe desde la primera semana y las manchas desaparecen a los 10 días. Suelen necesitar de 1 a 3 sesiones dependiendo del caso con un intervalo de 4 semanas. Después, se puede pasar a la etapa de mantenimiento, con 1 o 2 sesiones al año.

Los resultados son visibles en la primera sesión. La luminosidad se percibe desde la primera semana y las manchas desaparecen a los 10 días. Suelen necesitar de 1 a 3 sesiones dependiendo del caso con un intervalo de 4 semanas. Después, se puede pasar a la etapa de mantenimiento, con 1 o 2 sesiones al año.

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